ENSAYO

Propuesta metodológica para el Análisis del Liderazgo Político: apología del Lic. Fidel Herrera Beltrán

 

AUTOR:

José Manuel Rubio Valenzuela

 
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PROPUESTA METODOLÓGICA PARA EL ANÁLISIS DEL LIDERAZGO POLÍTICO: APOLOGÍA DEL LIC. FIDEL HERRERA BELTRÁN

Manuel Rubio Valenzuela

 

“ Verdad es que en esas horas de cansancio y debilidad en que uno reniega de sí mismo, me he reprochado a veces de haberme tomado el trabajo de engendrar un hijo que me hubiera sucedido. Pero esa vana nostalgia descansa en dos hipótesis igualmente dudosas: la de que un hijo nos sucede necesariamente y la de que esa extraña mezcla de bien y de mal, esa masa de particularidades intima y extrañas que constituyen una persona, merezca tener sucesión... No, no es la sangre la que establece la verdadera continuidad humana... Afortunadamente, en la medida en que nuestro Estado ha sabido crearse una regla para la sucesión imperial, esta se determina por la adopción, reconozco en ella la sabiduría de Roma. Conozco los peligros de la elección y sus posibles errores; no ignoro que la ceguera no es privativa de los afectos paternales; pero una decisión presidida por la inteligencia, o en la cual esta toma por lo menos parte, me parecerá siempre infinitamente superior a las oscuras voluntades del azar y de la ciega naturaleza. El imperio debe pasar al más digno; bello es que un hombre ha probado su competencia en el manejo de los negocios mundiales elija su reemplazante, y que una decisión de tan profundas consecuencias sea al mismo tiempo su último privilegio y su ultimo servicio al Estado.”

Marguerite Yourcenair en Memorias de Adriano

INTRODUCCIÓN

 

Comprender la política no es sólo saber quién obtiene qué, dónde, cuándo y cómo, según afirmó hace años Harold D. Lasswell en una formulación clásica, sino también comprender los orígenes de por qué las personas actúan como lo hacen. Cada cultura es producto de su propia herencia, las tradiciones surgen de experiencias históricas.

 

La exploración de la cultura política tendrá que partir de una divisa como la siguiente: la conceptualización e importancia del líder político es factor importante en los procesos democráticos.

 

En un mundo cuyo signo principal es el cambio, resulta apremiante el estudio de la capacidad de dirigir, orientar y fortalecer el esfuerzo colectivo hacia la continua innovación y adaptación a las nuevas circunstancias. Es indispensable la detección y formación de los hombres y mujeres que sean capaces de encontrar otros rumbos y opciones para este siglo, cuyas fronteras nos presentan nuevos retos.

 

En este sentido, es importante mencionar que existen a la fecha un gran número de estudios sociológicos y antropológicos entre otros, que se dedican al estudio y al análisis del liderazgo. A medida en que la política y la administración pública se han ido consolidando como ciencia; se ha introducido de lleno a estudiar y analizar este fenómeno.

 

La abundancia de trabajos respecto de este fenómeno, lejos de saturar el problema lo ha enriquecido, al grado de que los indicadores de medición son cada vez más precisos.

 

Sin embargo, a pesar de la abundancia de investigadores, existe una carencia enorme de trabajos descriptivos y analíticos que aborden el papel que han jugado los líderes en el contexto de los procesos electorales del sistema político mexicano.

 

Aunado a lo anterior, no hay trabajos que aborden el papel de los líderes dentro del contexto local, por ejemplo; ¿cómo se formaron éstos líderes?, ¿cuál es su perfil académico y político?, ¿cuáles son sus debilidades y fortalezas?, y también, ¿qué papel jugó cuando estuvieron en su cargo en donde se toman decisiones que afectan al resto de la sociedad?.

 

Por otro lado, en los últimos años las campañas para puestos de elección popular se han convertido en terreno propicio para analizar a los líderes políticos. Es la parte medular que nos motivó para realizar la presente investigación, partiendo de la premisa que el líder político al convertirse en candidato será una persona sujeta al escrutinio público de los ciudadanos, de los medios de comunicación y de los otros contendientes; estará expuesto a intrigas y rumores sobre su persona y familia, y a situaciones que exigen respuestas contundentes y definitivas para que nada quede en duda sobre los antecedentes económicos, formación académica y perfil político y administrativo.

 

En la primera parte del presente trabajo se aborda la conceptualización del liderazgo político y el contexto de dicho fenómeno desde la perspectiva de Emilio Durkheim y Max Weber, así como su interpretación sociológica y filosófica.

 

Posteriormente se realiza una investigación que nos dejará una serie de variables para el análisis de los líderes políticos; implementando una metodología propia.

 

El propósito de esta investigación es ayudar a conocer al titular del ejecutivo estatal o a cualquier líder político con la aplicación de dicha metodología implementada.

 

CONCEPTO DE LIDERAZGO

 

Existe una gran cantidad de definiciones de lo que constituye un líder y de sus características, sin embargo, en la praxis, ninguna ha tenido una aceptación universal.

 

Kurt Biendenkopf, uno de los políticos intelectuales más importantes de Alemania, dice que: “el fracaso de los líderes actuales se debe a la falta de una conceptualización nueva como consecuencia de los nuevos cambios a raíz de la rotura de los paradigmas tradicionales”.[1]

 

El término líder tiene igual connotación cuando nos referimos a un presidente de la República, a un Gobernador, que el de un director de empresas, el de un gerente de una tienda departamental o el de un secretario de un sindicato. Existen características y variables comunes que tienen vigencia para todo tipo de liderazgo, como la de lograr resultados, o la variable indispensable en todo directivo de saber motivos y relacionarse con las personas y grupos.

 

Ahora bien, como ya se mencionó anteriormente existen un gran número de estudios, libros y artículos sobre el tema y un número amplio de definiciones de lo que es un líder. Dichas definiciones tienen distintos supuestos teóricos tanto de las ciencias administrativas como psicológicas.

 

En este sentido, el diccionario de Norberto Bobbio define al líder como aquel que tiene la capacidad de persuadir o dirigir a los hombres que tienen que ver con cualidades personales independientemente del oficio.[2]

 

Lo que podemos rescatar de esta definición en términos muy generales, es que un líder influye, dirige, orienta, motiva, vincula, integra y optimiza el quehacer de las personas y grupos para lograr objetivos deseados, en virtud de su posición en la estructura del poder.

 

 

“ Uno de los conjuntos de preguntas más importantes respecto a cualquier sistema político se refiere a la Composición de su grupo dirigente: ¿Quién gobierna? ¿Quién tiene acceso al poder y cuáles son las condiciones sociales del gobierno?. Estas cuestiones se refieren directamente a la representatividad de la dirigencia política, preocupación constante de los teóricos democráticos, y a la medida en que las personas en el poder provienen de las filas del pueblo.

Además, están relacionados con el papel del sistema político dentro de la sociedad en general, y con las formas en que una carrera en la vida pública ofrece oportunidades significativas de movilidad social vertical ”

PETER H. SMITH, Labyrinths of Power

Por otro lado, Andrés Serra Rojas dice que un líder es un director, jefe, caudillo, conductor de un partido político de un grupo social o de una colectividad. Etimológicamente procede del vocablo inglés leader, guía. Término inglés adoptado en lenguaje técnico para designar al jefe o conductor de un grupo. Y agrega, la figura del líder suele equipararse a la del caudillo. Se entiende por tal la conducción y promoción en virtud de las cuales unos seres humanos consiguen determinar en alguna medida las actitudes y los comportamientos de otros seres humanos.

 

ESTRUCTURAS DEL LIDERAZGO

 

Durkeheim, en primera línea, menciona la función prioritaria de la autoridad en términos de estabilidad de una comunidad dada y de integración de sus miembros. Por lo tanto considera la autoridad como el centro de la vida social, la cual desempeña un papel considerable en la formación del carácter y la personalidad de los individuos. La disciplina es la norma, ya que es ella la que garantiza en última instancia el orden social. Algunos miembros de la sociedad se convertirán en jefes con el poder personal, gracias a su talento y al apoyo del grupo. De allí surgirán los prototipos del liderazgo autoritario, carismático y democrático.

 

Durkheim no utiliza ni la palabra carisma ni la palabra líder. Pero resulta difícil creer que no haya pensado en esas fórmulas, respecto a los jefes, al trazar el pensamiento siguiente:  “los jefes son las primeras personalidades individuales que han surgido de la masa social. Las situaciones excepcionales, los ubican en un plano especial, les crea una fisonomía distinta y les confieren una individualidad. Dominando la sociedad no están obligados a seguir los movimientos. Sin duda es del grupo que extraen su fuerza, pero una vez que ésta se organiza, la autonomía los vuelve capaces de una actividad individual. Una fuente de iniciativa se encuentra abierta, allí donde antes no existía. De esta manera hay alguien que puede producir la innovación e incluso, hasta cierto punto, ir contra los usos colectivos. El equilibrio se ha quebrado.”

 

Max Weber es el primero en escribir una antología sobre liderazgo desde un enfoque sociológico,[3] donde estudia tres liderazgos; el burocrático, el patriarcado y el carismático. El burocrático solo es la imagen antagónica del patriarcalismo transformado en racionalidad. Como organización permanente, provista de un conjunto de normas racionales, la burocracia esta estructurada para satisfacer necesidades calculables y periódicas a través de una rutina normal.[4]

 

El poder patriarcal se liga a la satisfacción de las necesidades periódicas y normales de la vida cotidiana. La autoridad patriarcal tiene su campo de acción originado en la economía. El patriarca es el dirigente nato de la rutina cotidiana.

 

Por otro lado, la estructura carismática prescinde de todo tipo o método regulado de nombramiento y destitución, desconoce una carrera, promoción, sueldo determinado o una educación ordenada y técnica del depositario del carisma o de sus asistentes[5]. Desconoce todo control o reclamo, toda jurisdicción funcional es exclusiva, también rechaza instituciones permanentes como nuestras reparticiones burocráticas, independientes de las personas y del carisma personal.

 

El carisma solo es compatible con una regulación y control interno. El depositario del carisma ejerce la función apta para él y exige obediencia y un conjunto de seguidores en aras de su misión. Lograr seguidores depende de su éxito. Sus prerrogativas carismáticas se frustran si su misión no es reconocida por aquellos a quienes se considera enviados. Si lo reconocen; se convierte en su jefe, pero no extrae su derecho de la voluntad de aquellos. Como sucede en una elección. Al contrario, reconocerlos como jefe con calificación carismática es el deber de aquellos a quienes esta destinada su misión.

 

GÉNESIS DEL LIDERAZGO

 

El punto de partida es el hombre. Jenofonte, en su obra “Apología de Sócrates” explica la parte humana del origen de la autoridad, cuando afirma “el jefe es el que sabe gobernar”, en virtud del ascendiente que ha conquistado, en razón de sus cualidades, de su capacidad y de su dignidad”. Más lejos añade “en todos los asuntos, los hombres aceptan obedecer aquellos que juzguen superiores”. La norma: ser jefe exige mérito y sumisión.[6]

 

Sin embargo dentro de esta historia del liderazgo ha surgido una interrogación que se impone: ¿por qué son necesarios, la autoridad, los jefes, el Estado y la policía?

 

La respuesta oficial es ambigua: a causa de la naturaleza del hombre y por necesidad organizacional. Los esquemas filosóficos han idealizado las razones y velado los orígenes de la autoridad y del Estado: la violencia fundadora. La historia clásica del poder cubre con discursos de respetabilidad, todos los acontecimientos sórdidos que presiden a su nacimiento: conflictos sangrientos y fratricidas, relaciones de fuerzas brutas, pasiones y odios, locuras de los hombres y utopías generosas que se convierten en pasiones fatales.  

 

Paradójicamente, la invención de la política es una respuesta a lo arbitrario de la autoridad, a la ley de la selva y a los abusos tiránicos del poder de algunos pocos. La elaboración de constituciones es el resultado de la experiencia política de los pueblos antiguos y responde a una doble necesidad: prever los comportamientos agresivos y delimitar la libertad de cada uno. Es necesario recordar que la violencia de los orígenes sigue estando presente.

  

PERSPECTIVA POLÍTICA

 

Hay muchos niveles de influencia política. Aristóteles definía al hombre como un ser político, es decir, de la ciudad, del Estado. El ser humano es un ser que vive en sociedad, y como tal, una de sus principales responsabilidades es la de formar una comunidad.

 

El arte de la política es la habilidad de concertar diversos intereses hacia el bien común, respetando los derechos individuales y exigiendo que se cumplan las obligaciones. La política es fundamentalmente una de las funciones primordiales en las que se requiere el liderazgo.

 

La negociación y concertación de intereses se da en el nivel más alto de los países, en las ciudades, en los municipios, en los pueblos, en las agrupaciones, en las asociaciones, en las agrupaciones religiosas, en las empresas, en las escuelas. También en la familia se da la acción política de concertar, negociar y crear condiciones de convivencia y desarrollo social.

 

Uno de los ámbitos naturales del liderazgo es, precisamente, el de la política, aunque quizá sea uno de los medios más desprestigiados por la corrupción y la ineficiencia que ha caracterizado a la administración pública, no sólo en nuestro país, sino en otros países. Sin embargo, es un medio donde se requieren mayores esfuerzos para formar y promover verdaderos líderes que encuentren los nuevos esquemas del mundo que se está gestando.

 

Podemos decir que desde el campo de la ciencia política, se puede plantear la idea de la acción gerencial, como un acto de gobierno y luego como un ejercicio de poder. En este ámbito, citar la obra de Maquiavelo, el Príncipe, es ineludible.

 

Maquiavelo y su obra, escrita en el clímax del Renacimiento Florentino está concebida como un texto de teoría política clásico sobre el liderazgo y el uso del poder. La personalidad y las acciones de gobierno por parte del príncipe, son vitales para el Florentino.

 

Maquiavelo señala en su obra que los principados están gobernados bajo uno de dos diferentes modos: a) por un príncipe, con un equipo de servidores que le ayudan a gobernar el reino como ministros con su favor y permiso; b) por un príncipe y barones que tienen esa dignidad por la antigüedad de la sangre y no por concesión del príncipe. Esos barones poseen estados y súbditos propios que los reconocen como señores suyos y les tiene un afecto natural.

 

PERSPECTIVA FILOSÓFICA

 

Retrocediendo en los antecedentes históricos de la humanidad y ubicándonos en una perspectiva filosófica, en la antigua Grecia, las respuestas humanas básicas hacia la responsabilidad y el trabajo fueron acuñadas por Platón y Aristóteles, en sus distintas visiones del hombre. Platón cree en la necesidad de la dirección autoritaria y de los valores que la acompañan; dicha creencia se funda en la teoría política de Pitágoras, edificada sobre principios aristocráticos. Pitágoras pensaba: el hombre tiene necesidad de un amo y debe someterse a un orden. La anarquía es el peor mal para la sociedad humana, por lo que es preciso subordinarse a los que gobiernan, respetar las leyes, a los progenitores y a los gobernantes

 

Así, estos individuos constituyen el sector superior de la humanidad, son los mejores hombres, por sus cualidades morales e intelectuales, los mejores por su valor, fuerza e inteligencia. De aquí, surge la gran importancia de la educación.

 

Para Platón, en la República, el hombre que conoce (el filósofo, el sabio o el  hombre de ciencia) debe tener un poder decisivo en el gobierno y no sólo su conocimiento es el que le da derecho a ese poder. Asimismo, la asociación del hombre con el hombre en sociedad se basa en necesidades recíprocas y en el intercambio de mercancías y servicios  resultantes de ellas. Esto lleva a la división de tareas y por consiguiente a la especialización de funciones, dos elementos son la base del proceso: la aptitud natural y la educación. Si bien la sociedad se concibe como un sistema de servicios en el que todo hombre aporta algo y recibe algo, lo que el individuo posee, en primer término y de modo principal, un status dentro del cual tiene el privilegio de actuar, y la libertad que el Estado le asegura para la práctica de su vocación.

 

Por otra parte, para Aristóteles, el hombre es un ser social o un animal político que requiere un sentido de participación en su propio destino. El principio que sirve de base a su estudio “la política” se resume en las ideas de que es preciso que todos los ciudadanos participen en común. Forzosamente debe ser así entre hombres libres e iguales, como no es posible que todos ejerzan la autoridad al mismo tiempo, no pueden ejercerla más que por un determinado tiempo y de ese modo sucede que llegan todos al mando. Estos serían los primeros antecedentes de la gestión democrática.

Resulta evidente para los griegos, que el hombre tiene un carácter decisivo en la labor de conducción social; aunque para Platón, sólo unos cuantos sujetos han tener ese don o vocación (estos personajes serían los filósofos), mientras que para Aristóteles cualquiera puede tener esos dotes.

 

LA PERSPECTIVA SOCIOLÓGICA

 

En el campo de la sociología, no podemos dejar de citar los aportes del sociólogo alemán Max Weber. En su obra “Economía y Sociedad”, presenta un apartado en torno a la dominación y al liderazgo.

 

Por dominación –dice Weber- se debe entender la probabilidad de encontrar obediencia dentro de un grupo determinado para mandatos específicos. No es toda especie de probabilidad de ejercer poder o influjo sobre otros hombres, es el descansar en los más diversos motivos de sumisión, desde la habituación inconsciente hasta lo que son consideraciones puramente racionales con arreglo a fines, es decir, un determinado límite de voluntad de obediencia. Esto es esencial en toda relación auténtica de autoridad.

 

La dominación implica la necesidad de la existencia de por lo menos dos actores: el dominador y el dominado. Ambos actores en el mediano y largo plazo tienden a buscar elementos para hacer de la dominación un patrón de comportamiento. Hablamos de buscar elementos para legitimar su posición dentro de la organización o de la estructura social en cuestión. El actor que desempeña el papel de dominación busca en la legitimación un elemento de permanencia dentro de su puesto, dentro de la organización, o dentro de la estructura social.

 

Mientras que el actor que desempeña el rol de dominado trata de buscar dentro del fenómeno de la misma dominación, elementos que le den un sentido a la posición que él guarda dentro de la organización o de la estructura social. La legitimación, de esta manera y desde el punto de vista del dominador y del dominado, incrementa las posibilidades de permanencia en el puesto dentro de la organización o de la estructura social.

 

Weber considera que la legitimidad de la dominación puede provenir de tres fuentes diferentes:

 

1.- La racional. Este tipo de dominación se basa en el establecimiento de normas y procedimientos legalmente instituidas.

2.- La tradicional. Dominación cuya base fundamental se encuentra en el devenir de las tradiciones, y del tiempo pasado.

3.- La carismática. Forma de dominación cuya base se fundamenta en las características personales de los individuos.

 

Estas diferentes fuentes generadoras de la dominación legítima, provocan el surgimiento de tres tipos de autoridad:

1.- Autoridad Legal o Legítima. Este tipo de autoridad proviene del derecho que una persona tiene para dar órdenes y exigir obediencia. La persona dentro de la organización obedece a la norma y al derecho representados por la posición jerárquica. La autoridad se confiere a la persona por aquellos individuos quienes pertenecen a la organización.

2.- Autoridad Tradicional. Esta forma de autoridad proviene de las tradiciones ancestrales. La autoridad la tiene el “Señor”, y es a él a quien se le respeta y obedece.

3.- Autoridad carismática. La autoridad se confiere al “caudillo” por sus cualidades personales. Se obedece a las características de la persona, donde la santificación y la heroicidad son aspectos esenciales.

 

Dentro de la teoría de las organizaciones, los tres tipos de autoridad mencionada, responden a expectativas diferentes. Por ejemplo, la autoridad legal es ampliamente utilizada en cualquier tipo de organizaciones productivas. La autoridad tradicional ha venido a menos dentro de las organizaciones modernas, principalmente debido a la profesionalización de los cuadros administrativos y el papel que el gerente profesional juega en las organizaciones. Autoridad carismática dentro de las organizaciones modernas incide fundamentalmente en la aplicación de las teorías de liderazgo.

Por las características que presenta este último tipo de dominación, se profundizará en su estudio. Por carisma ha de entenderse la cualidad, que pasa por extraordinaria de una personalidad, por cuya virtud se le considera en posesión de fuerzas sobrenaturales o sobrehumanas, o como enviados del Dios, o como ejemplar y, en consecuencia, como jefe, caudillo, guía o líder.

 

En cuanto a la validez del carisma, su reconocimiento es otorgado por los dominados; y se mantiene por “corroboración” de las supuestas cualidades carismáticas. Ahora bien, el reconocimiento en el carisma genuino no es fundamento de la legitimidad, sino un deber de los llamados, en méritos de la vocación y de la corroboración, a reconocer esa cualidad. Este reconocimiento es, psicológicamente, una entrega plenamente personal y llena de fe surgida del entusiasmo o de la indigencia y la esperanza.

 La dominación carismática supone un proceso de comunicación de carácter emotivo. El cuadro administrativo de los dominadores carismáticos no es ninguna burocracia, y menos una burocracia profesional, se le elige también por cualidades carismáticas; al profeta, al príncipe de la guerra, al jefe. No hay ninguna colocación ni destitución, ninguna carrera ni ascenso, sino sólo llamamiento por el señor según su propia inspiración fundada en la calificación carismática del seleccionado.

 

El carisma puro es específicamente extraño al ámbito económico. Constituye una vocación en el sentido enfático del término: como misión o como tarea íntima. Desdeña y rechaza la estimación económica de los dones graciosos como fuente de ingresos lo que ciertamente ocurre más como pretensión que como hecho.

De las aportaciones hechas por Weber al estudio del poder social, los conceptos vertidos sobre la dominación carismática resultan interesantes para poder comprender el liderazgo actual, esto es, la confianza personal, la corroboración de las cualidades (del jefe) por parte de los subordinados, el carácter emotivo del proceso de comunicación y la lealtad, son elementos que bien se quisiera encontrar en nuestros gobernantes.

 

LIDERAZGO Y ADMINISTRACIÓN PÚBLICA

 

En la actualidad, las ciencias administrativas insisten cada vez más en la importancia de que los directivos, gerentes y funcionarios públicos posean características semejantes a las de los líderes empresariales en cuanto a iniciativa, capacidad de cambio, orientación hacia resultados y, en su caso, a la productividad, efectividad y rentabilidad.

 

Incluso, en el mismo sector público se ha introducido el término gerente para ser énfasis en la responsabilidad sobre resultados y el desarrollo de sus respectivas dependencias.

 

El verdadero líder ejecutivo es aquel que toma estas responsabilidades como primordiales y al mismo tiempo entiende que su reto es lograr esas metas a través de la gente, de motivar, de dirigir, de evaluar el desempeño, de formar equipo y hacer crecer a sus colaboradores.

 

Ahora bien, toda organización o institución compleja tiende a estructurarse con base en niveles y jerarquías como son directores, gerentes, jefes, supervisores, coordinadores, etc.. Esta columna vertebral, compuesta desde el nivel más alto hasta los niveles de mando más cercanos a las líneas, constituye el conjunto o sistema llamado liderazgo. Este sistema conforma la estructura que identifica, no a una persona en particular, no a un nivel, sino al conjunto y a la suma de todos los liderazgos.

 

VARIABLES PARA EL ANÁLISIS

 

Dentro de todas las sucesiones o elecciones donde ha estado en juego la silla del ejecutivo estatal del Estado de Veracruz, la del Lic. Fidel Herrera Beltrán es irrepetible, única. Su singularidad deriva de la manera específica en la que se articulan las distintas variables, de los detalles, los rostros, los actores políticos y los recursos e instancias jurídicas de inconformidad que la envuelven.

 

No es posible, en este espacio, reflejar el ir y venir de argumentos que contribuyen en ponderar las variables. Sin embargo, es importante mencionar algunos de los acercamientos de ese divertimento que constituye una invitación a explorar formas innovadoras de análisis político.

 

1.- PERFIL PÚBLICO

 

La primera variable existente para el análisis es la del perfil público, en este sentido y a manera de introducción, podemos mencionar que dicha variable tiene que ver con la necesidad de contar con un Gobernador con perfil sofisticado; es decir, debe ser un conocedor del país y del Estado –de su historia y de su realidad actual– y de la cultura política de los mexicanos y de los veracruzanos, que sea sensible socialmente. Se requiere de un dirigente especialmente dotado, un eficaz líder que sepa el valor de los planes y programas y que tenga una visión geoestratégica apta para entender el escenario internacional y para encontrar la manera de que el Estado se inserte y saque provecho de su entorno.

 

Debe ser un gobernador con gran sensibilidad política, con mucha capacidad de dirección y con una visión unidimensional para lograr un acercamiento al pueblo, que sepa, sin hacer más obesa la administración, crear instituciones de atención social y adoptar medidas a corto plazo de prosperidad para las grandes mayorías. Pero sin descuidar el ámbito económico, por que provocaría que al final de su mandato, entregaría una entidad con severos desajustes que lastimarían a la sociedad en su conjunto; pero sobre todo, a los más pobres.

 

Es necesario un gobernador que tenga una rica visión sobre la complejidad de la vida económica, política y social del mundo, del país y del estado,  e hiciera un diagnostico técnicamente impecable de los problemas y decidiera a partir de este, y con mucha sensibilidad a las preocupaciones de los variados grupos sociales y de las diversas regiones del estado. Él y su equipo deberán gobernar con una versión, corregida y aumentada (pero por mucho), del gobierno del estado que se va, con el propósito de evitar una ingobernabilidad gubernamental y política.

 

Es necesario un gobernador pragmático, profundo conocedor de los hilos del poder, operador político eficiente, con una gran visión geopolítica, con una perspectiva amplia de los problemas y las alternativas, con un equipo de apoyo con las mismas características.

 

Se propone, como teoría, que el nuevo titular del ejecutivo estatal deberá ser capaz de soportar el mareo que produce el poder. A menudo los políticos en México llegan, en mayor o menor grado, a perder la perspectiva de la realidad. También es necesario que tenga sentido común y sentido del humor. La inteligencia no basta, se requiere el freno que da la sensatez.

 

El gobernador debe ser un líder, no un administrador. Luego se proponen dos características que pueden parecer contradictorias; el carácter y la flexibilidad.

 

Ahora bien, podemos decir que el Lic. Fidel Herrera posee una experiencia de más treinta años en el quehacer público; es un personaje público con muchas cualidades políticas. Hábil polemista que tiene un discurso articulado,  desactivando problemas a partir del diálogo y la concertación.

 

De sobresaliente inteligencia, con una visión rica y profunda de la historia en México y de su régimen político, no solo como estudioso, sino también en la práctica, según lo ha mostrado en las últimas tres décadas.

 

Fidel Herrera era el único de los tres candidatos, que contendieron por la gobernatura del Estado de Veracruz, con una basta experiencia en elecciones democráticas (4 veces diputado federal y una vez senador de la República). Complementando su carrera profesional con una sólida experiencia política que incluía la Presidencia del Comité Directivo Estatal del PRI en el Estado de Veracruz y en el D.F., lo que le permitió un conocimiento amplio de la realidad política y social del país, así como la construcción de alianzas con diferentes sectores de la clase política priísta.

 

2.- PROYECTO DE GOBIERNO

 

Con esta variable tratamos de descubrir la convergencia del aspirante con el proyecto de gobierno que se pretende conocer desde la óptica de sus discursos de campaña, elementos claves para ir armando el posible plan de desarrollo estatal, buscando la congruencia entre el discurso y los hechos.

 

Elaborar un proyecto de gobierno implica no sólo elaborar un documento técnico donde se plasme las líneas de acciones de lo que será su gobierno en los próximos seis años, sino, además tener la capacidad para articular las fuerzas sociales políticas y económicas que lo hagan viable.

  

Podemos mencionar que el Lic. Fidel, por sus orígenes, es una persona preocupada por las cuestiones sociales. Durante su gestión como Senador se observa un compromiso de respetar las iniciativas de la comunidad y la promoción de logros individuales; partiendo de la inevitable necesidad de elevar la importancia del ciudadano, por ello, buscará organizar mejor la edificación y manejo del Estado y del gobierno. Lo anterior será de mucho beneficio para el fortalecimiento del territorio veracruzano, buscando la unidad, el progreso y la justicia social. Sin embargo, se debe realizar un análisis severo sobre el discurso y su congruencia con los hechos; por ejemplo, se habló de la necesidad de desaparecer el ORFIS, hoy no se ha mencionado nada al respecto.

 

3.- RELACIONES POLÍTICAS CON OTROS ACTORES

 

La política es una sola. No importa si uno busca alcanzar la Presidencia de la República, la titularidad del Poder Ejecutivo Estatal, la presidencia de un partido político, etc.;las estrategias y tácticas a implementarse serán las mismas. En ese sentido, una estrategia que beneficie, a un líder, es haber realizado un papel eficaz en su tarea anterior.

Al ponderar esta variable, se consideró que el Sr. Herrera Beltrán es un hombre que otorga un alto valor a la amistad. También se tomó en cuenta que en el Estado de Veracruz existen muchos grupos poderosos esperando el momento de la revancha. La lista de acreedores que carga en hombros nuestro Estado es muy grande. Apenas lográndose la ratificación del triunfo, por parte del TRIFE, quisieron pasarle la factura.

 

En este sentido, sin duda Fidel Herrera es uno de los políticos más conocidos nacional e internacionalmente hablando, lo mismo interactúa con políticos, con intelectuales, artistas, deportistas, etc.. Es un personaje 100% populista, pero ojo al decir del filósofo Platón “todo exceso es malo”.

 

 4.- RED DE ALIANZAS Y ANTAGONISMOS DENTRO DEL SISTEMA POLÍTICO

 

En el lenguaje cotidiano es frecuente emplear el término “sistema” para referirlo al gobierno y su partido, el PRI sin embargo en este análisis se usa con el significado planteado por David Easton.

 

De acuerdo con este autor, puede considerarse como un sistema “...únicamente a los elementos que se relacionan significativamente entre sí, en el sentido de que el nivel de interdependencia sea elevado”, por eso propone distinguir un sistema de una agregación de elementos al azar.

 

La selección de una serie particular de elementos políticos de entre todas las combinaciones que podrían formar un sistema, se da “porque fundándonos en varias razones teóricas creemos que algunas variables tienen mayor significación que otras para nuestra compresión”. La determinación de las variables no es algo arbitrarlo o caprichoso, sino que responde, esencialmente a la experiencia, a la reflexión e investigaciones anteriores.

 

Las redes de alianzas y antagonismos de los aspirantes constituyen un elemento mayor en el proceso sucesorio, indican los apoyos y los obstáculos políticos que enfrentan y hablan de su capacidad para insertarse en el momento que vive el país y en el mapa político prevaleciente.

 

El análisis de las redes de alianzas y antagonismos tiene, pues, por objeto identificar los votos y los vetos de las fuerzas con poder para hacerlo, tanto dentro del círculo íntimo como en el sistema político o, incluso, fuera de él, en el escenario internacional. Sería muy difícil, aunque no imposible, alcanzar la candidatura ante la oposición frontal de los grupos políticamente más poderosos.

 

Aunque en las últimas décadas han permanecido esencialmente los mismos actores del sistema político, sus papeles y peso específico han cambiado. La emergencia de unos y el desdibujamiento de otros ha significado mutaciones sorprendentes. Es preciso, pues, identificar, en cada coyuntura, a los que son dueños de una mayor incidencia en la sucesión.

 

Para favorecer los propósitos de este análisis, se consideró pertinente centrar la atención en aquellos sectores del sistema político que desempeñan papeles principales: los empresarios, el Congreso, el PRI, los sindicatos, las fuerzas armadas, los medios de comunicación, la Iglesia católica y los intelectuales.

 

Al repasar la red de alianzas y antagonismos dentro del sistema se hizo más evidente la extensión de la red de apoyos que tejió el Lic. Fidel Herrera a lo largo de su carrera política de más de 30 años.  

Fidel también armó una red de alianzas con empresarios medianos de presencia regional. Muchos de ellos fueron acercados al PRI y a varios se les postuló como candidatos a distintos puestos. La amplitud de la red de Fidel se dio, gracias a su paso por la Presidencia del PRI en el Estado de Veracruz y el D.F., y a su carrera parlamentaria. También debemos mencionar simpatía o carisma entre los medios de información y Fidel Herrera Beltrán.

 

5.- RED DE ALIANZAS Y ANTAGONISMOS FUERA DEL SISTEMA POLÍTICO

 

El análisis sistemático de la vida política propuesto por David Easton exige distinguir al sistema del ambiente en que existe. La concepción de “límites” dice, ayuda a simplificar, interpretar y comprender como los cambios del ambiente se comunican a un sistema político y como el sistema intenta hacer frente a esas influencias.

 

Fuera de los límites del sistema, como parte del ambiente, quedan las variables externas que contienen elementos que pueden tener consecuencias políticamente importantes para el funcionamiento del sistema.

 

El proceso de la sucesión del gobierno del Estado de Veracruz provoca, cada seis años, gran interés en la comunidad. Es innegable que la cuestión de quien estará al frente del gobierno veracruzano, interesa, por la importancia del Estado, al gobierno federal. Pero, por otra parte, hoy en día, en momentos de una creciente inserción internacional,  ante la globalización, resulta vidente la significación que para el sistema político mexicano tiene las variables externas.

 

 Al discutir la variable red de alianzas y antagonismos con actores fuera del sistema político, se concluyó que Fidel Herrera es quien ostenta la red más importante de apoyos o afinidades en el exterior. Son conocidos los elogios que en el exterior se mencionaron entorno a la figura del Lic. Herrera. No hay que olvidar que el día que se proclamó el triunfo del nativo de Nopaltepec, fue citando por la prensa internacional.

 

6.- DESEMPEÑO EN SUS TAREAS ANTERIORES

 

En esta variable se entiende por eficacia el cumplimiento de los objetivos de acuerdo a la función administrativa o política anterior.

  

Este análisis permite valorar la consistencia en la carrera del aspirante y la relevancia que, para el proceso sucesorio, puedan tener sus experiencias profesionales anteriores (políticas, administrativas, académicas, etcétera). En este sentido, su trabajo como legislador a quedado de manifiesto en la promoción personal de varias iniciativas ya aprobadas de leyes de gran beneficio para el pueblo mexicano, siempre con sentido humano.

 

7.- GABINETE

 

Las características del equipo o gabinete deben ser una prioridad, buscando para ello los mejores perfiles para los puestos. A final de cuentas la capacidad, la lucidez y la fortaleza del Gobernador dependen en gran medida de su equipo. Lo anterior hablaría de la importancia de considerar en la decisión, más que a la  persona que parezca asegurar la conducción y la continuidad, a los grupos o fuerzas sociales que articula al gobierno.

 

En este ejercicio, se consideró la amplitud del equipo y la cantidad de dependencias, niveles de gobierno y espacios políticos y sociales en los que se ubicaron sus miembros: ¿es un pequeño grupo compacto? ¿o es un equipo enorme en el que hay de todo?.

 

Se debe revisar también los criterios de inclusión y exclusión del equipo en cuanto a la procedencia geográfica, académica profesional e ideológica. Lo anterior permitió apreciar el perfil de sus miembros: de una misma región o sin acento geográfico particular; unidimensional o multidimensional (es decir, de una misma línea o escuela, o plural en su formación); unidisciplinario o multidisciplinario (es decir, formado esencialmente para egresados de una sola profesión o de varias); de un mismo corte generacional o de varios.

 

La consistencia del equipo ¿se trata de un equipo experimentado, cohesionado de tiempo atrás en torno a proyectos comunes? o ¿es un grupo armado al calor de la expectativa, coagulado por la comunidad de intereses de corto plazo y capaz de desgregarse al primer signo de derrota?

¿Es un equipo de operadores, que cumple instrucciones?, ¿o es un equipo de gente que puede diseñar, imaginar y discernir?.

 

En la discusión de esta variable podemos concluir diciendo que se trata de un gabinete bastante homogéneo. Con ciertos contrapesos y de formación multidisciplinaria, en varias áreas del conocimiento. Sin embargo en un análisis crítico existen algunas posiciones donde no se cuidó los perfiles, tomando en cuenta el servicio civil de carrera. Hay que mencionar que se evaluó el perfil de su equipo, considerándolo como grupo de relevó al frente del gobierno. Sin embargo, es común la problemática a la hora de armar el equipo, pero es importante tener mucho cuidado por que a la larga provoca muchos daños.

 

8.- PERFIL DE LA FAMILIA

 

Al discutir sobre la variable perfil de la familia, se busca el comportamiento de la familia del gobernador en función. Una esposa posesiva, frívola o intransigente, o hijos o familiares con un comportamiento negativo pueden dañar la imagen del ejecutivo estatal, primero, y luego de la institución gubernamental. En esta variable observamos a una familia con principios éticos y morales, educada y con conocimientos de la problemática política estatal y nacional. No se tiene conocimiento de incidentes familiares. La Señora Rosa Borunda posee un amplio perfil académico. No existe alguna tendencia negativa dentro del núcleo familiar.

 

 A MANERA DE CONCLUSIÓN

 

La victoria electoral de Lula en Brasil, las tribulaciones de Chávez en Venezuela, marcan en América Latina un retorno de la problemática del liderazgo carismático. Estos hechos como otros que existen en Europa en torno a personajes tales como Silvio Berlusconi (Italia), Le Pen (Francia) o J. Hieder (Austria) ilustran las reflexiones contenidas en este documento.

 

Dick Morris en su libro “Juegos de Poder” habla de la necesidad de los líderes de mantenerse fiel a los principios, y esto refleja una analogía y un principio en el perfil del Lic. Herrera Beltrán. Dice Morris: “el arte de la política se relaciona con el posicionamiento. Los líderes se apasionan más por sus ideas que con los tejes y manejes de la política, se agazapan en su lugar a la espera del momento oportuno para imponer su ideología, profundamente convencidos de que este momento seguramente llegará. Si sus políticas y sus ideas prenden de inmediato, tanto mejor. Si no, se conforman con mantenerse en segundo plano hasta que intuyen que la opinión pública está preparada para converger con su propia visión.  

Agrega:”...que la clave es monopolizar y fortificar su posición, de modo que sean ellos su principal defensor y puedan acceder, sin rivales, al poder, demostrando de ese modo que siempre habían estado en el buen camino”.

También dice: “...la validez básica de la visión del líder es el factor más importante. Aquellos cuya visión está fatalmente viciada por lo general están condenados a esperar en vano un tren que jamás llegará.”

 

El individuo que se mantiene firme en sus convicciones, esperando que el mundo venga a él, debe estar preparado para retirarse pacientemente de la escena política. Cuando en una Nación, en su empresa o en su organización, las consecuencias de no haber seguido sus consejos se hacen patentes, debe seguir imbuyendo su mensaje de optimismo, energía y entusiasmo. Debe presentarse como el héroe una vez llegada su hora, sin echar en cara a sus adversarios su fracasada ideología diciéndoles “se lo dije”, sino por el contrario, convocándolos a unirse a él en su cruzada.

 

[1] Cazares Arrangoiz, David. Liderazgo igual a capacidades para dirigir. Ed Fondo de Cultura Económica. México, 1994 Pp. 12

[2] Bobbio, Norberto; Matteucci, Incola; y Pasquino, Gianfranco. Dic de Política Tomo II. Edit Siglo XXI, México 1995 Pp. 914

[3] Max Weber (1864-1920) nació en Erfurt, Alemania, en el seno de una familia bien acomodada y recibió excelente preparación en Derecho y Economía. Estudió en las Universidades de Heidelberg, Berlín y Gottinga, doctorándose en 1889. Al morir, dejó sin terminar su obra más importante en el campo de la Sociología, un Tratado monumental sobre Economía y Sociedad.

[4] Weber, Max. Estructuras de Poder. Editorial Coyoacán. México,2001. Pp 67

[5] Ibidem. Pp. 68.

[6] Dorna, Alexandre. Crisis de la Democracia y Liderazgo carismático. Editorial Coyoacán. México,2003. Pp.15.

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