ARTÍCULO

Agenda del desarrollo regional para Veracruz

 

AUTOR:

Rafael Vela Martínez

 
VERSIÓN PDF

AGENDA DEL DESARROLLO REGIONAL PARA VERACRUZ

Rafael Vela Martínez

 

1. PERSPECTIVA HISTÓRICA DEL DESARROLLO REGIONAL EN  VERACRUZ

  

En cuanto los aspectos históricos, destaca la importancia locacional que Veracruz tuvo durante el periodo de la Conquista y su relevancia como puerta de salida de la riqueza extraída de nuestro país. El corredor económico resultado de las vías de comunicación que convergían en el principal puerto de altura de México, incidió en el desarrollo de las poblaciones aledañas a dichas vías, al tiempo que  polarizo localmente el bienestar social, en tanto la administración gubernamental no garantizó un efecto de expansión hacia las áreas rurales.  

 

En años mas recientes, la explotación petrolera potenció el desarrollo  de algunas ciudades en el norte y sur del estado, sin que, por parte del gobierno, se asegurara la implementación de una estrategia de desarrollo regional en beneficio de estas áreas, así como de aquellas que se veían impactadas por dicha actividad.  

 

Por otra parte, la vocación agrícola del estado de Veracruz y su potencial productivo, fue aprovechado durante el periodo que tuvo vigencia el Modelo de Sustitución de Importaciones para financiar, mediante la transferencia de excedente agrícola vía precios, salarios y mano de obra, el surgimiento y consolidación del sector industrial en nuestro país.

 

La descapitalización del sector agrícola Veracruzano, como resultado de esta estrategia nacional y la falta de apoyos adecuados en años subsecuentes, por parte de los gobiernos federal y estatal, propicio una pauperización de dicho sector en términos de rendimientos, infraestructura y fertilidad de suelo agrícola, lo cual afecto la calidad de vida de esta población, impactando en mayor magnitud a los  productores campesinos.  

 

La ganadería de tipo extensiva que se fomentó en el estado desde la década de los años cuarenta, con la consecuente ampliación de sus índices de agostadero y la reducción de la frontera agrícola, impactó en las economías locales, principalmente en aquellas regiones donde este proceso estuvo permeado por una expoliación de las propiedades de los grupos étnicos y productores agrícolas de tipo subsistencia, por parte de caciques y grupos de poder político local. Este condicionante político, propició que los grupos de productores agrícolas más pobres se ubicaran en las tierras de menores rendimientos, principalmente terrenos agrestes y en la parte media y alta de las montañas.  

 

Como resultado de este conjunto de procesos socioeconómicos y políticos, en la actualidad se advierte en el estado:

 

a) Una desarticulación de las áreas urbanas con su entorno rural principalmente, y

 

b) Un proceso natural de dependencia e interacción entre las pequeñas ciudades y áreas urbanas de los once microsistemas de ciudades que existen en la entidad Veracruzana.  

 

Estos microsistemas se desarrollan bajo procesos socioeconómicos con inercias del pasado y al margen de una planeación gubernamental, que oriente su desarrollo hacia escenarios deseables y estratégicos para el desarrollo del estado.  

 

El escenario de desarticulación sectorial y regional, rezago económico y marginación, se recrea, y toma inercias de desequilibrio propias, en tanto los tomadores de decisiones continúan manteniendo una perspectiva sectorial, en el mejor de los casos, con base en la cual impulsan las políticas públicas de desarrollo.

 

2.  ESCENARIO ACTUAL

 

2.1 VISIÓN SECTORIAL

 

A) SECTOR PRIMARIO

 

No obstante que de manera reiterada se insiste en una presunta vocación agropecuaria del estado de Veracruz, lo cierto es que, al momento, resulta muy cuestionable señalar que existen las condiciones para que el estado de Veracruz pueda ser caracterizado como una entidad con desarrollo de primer mundo de su sector primario; incluso ni siquiera autosuficiente. Uno a uno, cada uno de sus subsectores enfrenta severas condiciones de rezago, como resultado de políticas públicas inadecuadas para potenciar su desarrollo, incapacidad por parte de sus gobernantes, y en la mayoría de los casos, extrema irresponsabilidad por parte de quienes han sido los encargados de conducir el desarrollo en el estado de Veracruz.

 

De esta manera, el desarrollo pujante del sector agropecuario en la entidad, solo existe en los discursos oficiales y en los informes de gobierno, que advierten de una ignorancia por parte de quienes dan a conocer esta información, o en su caso, de un grave atentado ante la inteligencia de los académicos y de los propios Veracruzanos que viven en áreas rurales y que su realidad, les demuestra que el contenido discursivo no tiene nada que ver con la realidad objetiva que padecen día con día.

 

Agricultura

 

El sector agrícola en el estado de Veracruz registra una severa crisis, como resultado de una pauperización del suelo agrícola, contracción del volumen de producción de los principales cultivos, pendiente negativa en los rendimientos físicos y monetarios de los productos comerciales, y pérdida de posicionamiento de la oferta de productos en los mercados nacional y del exterior.

 

Para evidenciar la crisis agrícola que se vive en el estado de Veracruz, habría que citar, tan solo, las condiciones que prevalecen en los tres cultivos más importantes:

  

a) Maíz

 

El maíz se cultiva en los 212 municipios del estado de Veracruz, sin embargo, solo en siete municipios este cultivo registra rendimientos físicos competitivos en el mercado nacional (la Antigua con 3.8 toneladas por hectárea, Puente Nacional con 3.50, Úrsulo Galván con 3.50, Paso de Ovejas con 3.40, Soteapan con 3.32, Ángel R. Cabada con 3.29 e Ignacio de la Llave con 3.27); por su parte, en los 205 municipios restantes el cultivo de maíz se hace a nivel de subsistencia. Esta es una situación que se ha venido agudizando en las últimas décadas; sin embargo, las políticas públicas de los gobiernos federal y estatal no advierten la diferencia que existe entre ambos tipos de economía (competitiva y de subsistencia) por lo que, las acciones de gobierno orientan recursos de manera indistinta a cualquier municipio, sin advertir que este tipo de políticas no logrará garantizar el desarrollo de este subsector.

 

b)   Caña de Azúcar

  

La caña de azúcar, luego del cultivo del maíz, ocupa la mayor extensión de suelo agrícola en la entidad; sin embargo este cultivo que es determinante para economías regionales de diferentes puntos del estado, actualmente carece de competitividad internacional e incluso nacional. Mientras que los rendimientos físicos a nivel internacional son del orden promedio de 110 toneladas por hectárea, en la cuenca del Papaloapan, que es una región donde se encuentra localizado el ingenio azucarero mas grande de Latinoamérica los rendimientos físicos de este cultivo son de alrededor de 60 toneladas por hectárea (Carlos A. Carrillo 57.91 toneladas por hectárea, Cosamaloapan 55.31). En la región de Córdoba y Atoyac donde se encuentra el ingenio el Potrero los rendimientos son mucho menores, pues son de alrededor de 60 toneladas por hectárea; el caso de la región de Martínez de la Torre (Martínez de la Torre 51.44 toneladas por hectárea, Misantla 51.43) donde se localiza el ingenio Independencia es más extremo,  pues apenas rebasa las 50 toneladas por hectárea.

 

c)  Café

 

En el caso de este cultivo, es evidente su pérdida de posicionamiento en términos de precio y de mercado a nivel internacional. La ausencia de una institución que oriente acciones técnicas, tanto en el ámbito de la producción como de la comercialización, ha propiciado una desprotección de los productores cafetaleros que, en su mayoría, son pequeños propietarios o ejidatarios. Mientras que en otros países el café es un producto que genera importantes divisas como el caso de Colombia y Brasil, el caso del estado de Veracruz, debido a una falta de planeación en torno a este producto, le genera grandes erogaciones al estado.

 

En términos generales, se puede señalar que aunado a una crisis productiva que registra el sector agrícola en la entidad, existen otros fenómenos paralelos, que no se han estudiado con suficiencia, y que están propiciando el fracaso de las políticas públicas, que en su mayoría se impulsan bajo una perspectiva de conocimiento tradicional de localización de los liderazgos productivos; es decir, luego de la puesta en marcha del TLC, hace exactamente diez años, el sector agrícola en el estado de Veracruz ha registrado un cambio no solo en sus patrones de cultivo, sino además en sus patrones de localización territorial, entre otros factores que están incidiendo en el fracaso de las políticas públicas mencionadas.

 

Los municipios más competitivos en términos de rendimientos físicos, son Huatusco, Catemaco y San Andrés Tuxtla con cinco toneladas por hectárea; en tanto que la región de Córdoba tiene tres toneladas por hectárea, Xalapa tiene 2.79 toneladas por hectárea al igual que Coatepec.

Ganadería

 

El sector ganadero en el estado de Veracruz ocupa el primer lugar a nivel nacional, en términos de producción de ganado vacuno; en el resto de los hatos ganaderos su producción no tiene gran presencia en el contexto  nacional.  La producción en lo que corresponde al ganado vacuno no es el resultado del esfuerzo de una administración gubernamental, existen inercias desde la década de los 70’s que así lo han determinado. En todo caso, si hubiera que evaluar las políticas públicas de las últimas administraciones en materia de ganadería, es posible que fueran reprobadas, pues tan solo habría que señalar que el mismo número de cabezas de ganado que existía en 1980, es igual al que existe en el año 2004; sin embargo, la población que existía en Veracruz en 1980, evidentemente no es la misma que existe en el 2004; de esta manera, se puede señalar que el número de cabezas de ganado per cápita para la entidad, ha disminuido de manera drástica.

 

El maíz es el cultivo que mayor superficie ocupa en el territorio estatal con casi 600 mil hectáreas, seguido por la caña de azúcar con apenas unas 200 mil.  A nivel estatal destaca el café en tercer lugar de superficie destinada a la producción, con una superficie de casi 150 mil hectáreas

El único cultivo que sobre sale al nivel estatal bajo el régimen de riego es la caña de azúcar, donde se destina aproximadamente 80 mil hectáreas a su producción.   

Pesca

 

El estado de Veracruz ocupa el séptimo lugar en términos de producción pesquera a nivel nacional. Sobre la base de esta información, cualquier persona podría señalar que su posicionamiento se debe al gran potencial que registran sus amplios litorales; sin embargo, esto no es así: la flota pesquera de captura no solo es obsoleta en términos tecnológicos, sino además registra un grave deterioro. El posicionamiento en términos de producción pesquera en el estado de Veracruz, se debe a que la producción acuícola en la entidad es tan importante que registra el primer lugar a nivel nacional.  

 

En esta lógica urbano regional, uno de los primeros elementos a considerar es el papel que juegan las ciudades medias en el entorno Veracruzano, principalmente porque son las economías de escala de mayor tamaño, al tiempo que se perciben con mayor nivel de funcionalidad

 

Silvicultura

 

La silvicultura en el estado de Veracruz tiene que ver con graves problemas de corrupción e insensibilidad por parte de los responsables de resguardar el inventario boscoso y selvático. Cada vez disminuyen más las manchas boscosas y el inventario de especies de flora endémica que existen en la entidad. Con grave sorpresa se advierte una constante reclasificación de suelos boscosos y selváticos que se convierten en suelo agrícola, como resultado de la insensatez de políticas públicas del ámbito federal, que obligan a los campesinos a ampliar la frontera agrícola, incorporando cada vez más suelo de menor calidad agrícola e incluso sin vocación productiva. Más aún, en ocasiones se registra que inventarios boscosos naturales son reclasificados como áreas de producción forestal, sin que anteceda una política de inversión productiva.

 

La constante degradación de los recursos forestales, se vincula con políticas y prácticas que han representado una fuerte presión sobre los recursos forestales que, en algunos casos, han llevado a su sobreexplotación. Las estimaciones con que cuentan las instituciones en materia de recursos forestales estatales y federales, indican que la superficie deforestada, fundamentalmente por desmontes, y obras de infraestructura, es de aproximadamente 600 mil hectáreas anuales[1].  

Es pertinente señalar que no existe un estudio actualizado y confiable que determine la tasa anual de deforestación, lo que ha provocado que a través de diferentes medios de comunicación, se manejen datos que van desde las 200 mil hectáreas hasta cifras del orden de 1.5 millones de has., de la misma manera se tiene el conocimiento de que la tala clandestina tiene diversas causas; éstas se relacionan con la tenencia de la tierra, la incapacidad e insuficiencia para la inspección y vigilancia, la falta de oportunidades de trabajo en algunas regiones del país, la disposición de parte del sector industrial para adquirir madera ilegal, la corrupción y colusión de diversas autoridades que participan en esta actividad ilegal y la existencia de grupos organizados para este fin, entre otras[2].

 

La causa más importante de la deforestación y degradación en Veracruz, tiene que ver con la política agropecuaria que fomenta actividades agrícolas y ganaderas extensivas en áreas de vocación forestal, sin que haya suficientes incentivos e inversiones para las actividades forestales. Los factores que provocan mayor degradación en los bosques son, en orden de importancia, los incendios, las plagas y enfermedades forestales, los cambios de uso de suelo y la tala clandestina; mientras que en las selvas, los principales factores son: las plagas y enfermedades forestales, cambios de uso de suelo, y en tercer lugar, los incendios forestales, seguidos de conflictos agrarios, ampliación de ejidos y la pobreza extrema[3].

 

B) SECTOR SECUNDARIO

 

El sector industrial en el estado de Veracruz está sumamente polarizado desde una perspectiva territorial. La fuerza industrial en el estado, en principio, no es comparada con la que se registra en el centro y norte de nuestro país; más aún, al interior del territorio Veracruzano, se aglomera en la parte central de la entidad, y en la parte sur,  pero de manera nuclear y distante. Ciertamente en la región de Poza Rica existe alguna actividad industrial pero que, en todo caso, está asociada en su mayoría con la actividad petrolera. De esta forma tenemos un vasto territorio Veracruzano que carece de un sector industrial localizado estratégicamente, que pueda servir de ancla para el desarrollo económico de la entidad.

 

Debe destacarse que una gran parte de la actividad industrial en el estado, esta asociada con la actividad petrolera y los ingenios cañeros, situación que apunta a condiciones de fragilidad de la planta industrial, precisamente por su nivel de especialización.

 

 C)    SECTOR TERCIARIO

 

El sector terciario en la entidad, en particular el referido al sector comercio, es de gran importancia; de hecho ha influido en gran medida en el crecimiento de las ciudades medias de nuestro estado. El problema en todo caso, está referido a empresas comerciales que surgieron bajo una economía familiar, y que su volumen de comercialización ha rebasado su estructura administrativa, y actualmente enfrentan limitaciones en sus posibilidades de expansión, así como amplia fragilidad ante una eventual competencia de orden transnacional. Es claro, para quienes se mueven en el ámbito de las empresas comerciales, que otra de las debilidades de estas empresas es el estar sustentadas en márgenes de ganancia estratosféricos y tácticas monopólicas u oligárquicas, que les condiciona a desaparecer ante condiciones de alta competencia.

 

2.2 VISIÓN ESPACIAL

 

Evidentemente, las instituciones de investigación en el estado de Veracruz, no están avocadas, en su mayoría a realizar investigaciones y estudios de orden económico espacial; por su parte, habría que destacar elementos que, de primera instancia, deberían orientar este tipo de estudios, con la intención de soportar políticas públicas altamente eficientes en materia de progreso y desarrollo para los Veracruzanos.

 

Entre estos aspectos se puede destacar, la pérdida de localización que el estado de Veracruz enfrenta, al no estar más de frente al mercado mas grande del mundo; de hecho, en tanto el mercado de mayor demanda a nivel mundial se encuentra en los Estados Unidos, en particular en el estado de California, la entidad Veracruzana queda desfasada de una lógica económica, tan solo al considerar las variables distancia, costo de transportación y tiempo. Otro de los aspectos espaciales a considerar es la ventaja comparativa que la entidad Veracruzana tiene sobre el resto de las entidades del país, al contar con múltiples centralidades, condicionadas por sus ocho ciudades medias, así como por su configuración territorial alargada, que condiciona múltiples microsistemas urbanos.

 

a) Perspectiva regional de Gobierno del Estado

 

Carente de todo soporte metodológico, la administración gubernamental referida al periodo 1998-2004, impulsó una presunta regionalización que consideró siete regiones plan, sobre las cuales orientó sus políticas públicas. Actualmente, gente que desconoce la dinámica económica y social del estado tratan de convencer a la nueva administración de que ahora sean 10 regiones plan. En realidad podrían ser veinte o treinta regiones, si el criterio que se utiliza es la ocurrencia y el sentido común, pues cuando se carece de soporte científico y metodológico, cualquier propuesta puede ser válida, para quienes desconocen los criterios básicos de la regionalización, o de las teorías del desarrollo regional que soportan una toma de decisiones de esta naturaleza.

 

Así nos encontramos, por ejemplo, que en la región Huasteca se localizan municipios como Ozuluama o Tamiahua, que están en la costa y al mismo tiempo comprende municipios como Huayacocotla, Ixhuatlán de Madero o Texcatepec, que tienen diferencias abismales desde una perspectiva histórica, étnica, económica, social y cultural.

 

El resto de las presuntas regiones, sobre las que se sustentó el Plan Veracruzano de Desarrollo, enfrenta iguales contradicciones que, evidentemente, han limitado el éxito de las políticas públicas.

 

b) Ciudades Medias

 

Las ciudades medias han sido poco consideradas como ventajas comparativas para potenciar el crecimiento económico de la entidad. El Estado de Veracruz, a nivel nacional, cuenta con el mayor número de ciudades medias: Poza Rica, Xalapa, Veracruz, Veracruz-Boca del Río, Orizaba, Córdoba, Minatitlán y Coatzacoalcos.

 

Para quien desconoce lo que las aglomeraciones urbanas significan dentro del desarrollo económico de un estado, el hecho de contar con ocho ciudades puede ser trivial e incluso sin importancia. Sin embargo para los estudiosos de la economía urbana y regional, se conoce de sobra que estos puntos de concentración pueden ser la base para impulsar una estrategia de desarrollo polarizado, con una base urbana-industrial.  

 

La reflexión no es ociosa, en las ciudades no solo se concentran los más altos niveles de productividad y las economías a escala que generan externalidades urbano-industriales, sino además se concentran también, los más altos valores técnicos en materia de fuerza de trabajo y de especialización, así como las funciones tecnológicas más especializadas y los servicios múltiples, que en su conjunto generan condiciones para la difusión del crecimiento hacia áreas periféricas de menor progreso económico.

 

Actualmente en el estado de Veracruz, las ciudades medias, debido a su abandono, empiezan a registrar serios problemas económicos que tendrán un impacto social en el corto plazo. La falta de empleo y crecimiento económico en la mayor parte de las ciudades medias en el estado de Veracruz, está propiciando un flujo migratorio que se concentra en torno al rango 20-24 años de edad.

 

Evidentemente este flujo migratorio de las áreas urbanas está subsidiando el desarrollo de otras entidades federativas del país, en la medida que, una gran cantidad de estos jóvenes migrantes son profesionistas. Sin embargo, el mayor problema no lo representa el subsidio y la pérdida de valores agregados por cada Veracruzano que migra. El problema más grave, tiene que ver con el hecho de que muchos de estos migrantes tienen relaciones conyugales establecidas, y al partir dejan en grave desprotección a sus cónyuges e hijos que, en la mayoría de los casos, son muy pequeños. De acuerdo a los antecedentes registrados en nuestro estado en otras décadas, estos migrantes ya no regresan a sus lugares de origen y, en una gran proporción se vincula maritalmente con otras personas, al tiempo que dejan detrás a madres solteras o abandonadas.  

 

El escenario no es promisorio, este gran número de madres solteras, que permanecen en ciudades que no les ofrecen oportunidades de empleo, son fácil presa de condiciones de prostitución; así mismo, los menores de edad, hijos de migrantes, desprotegidos de la tutela de una cabeza de hogar, son a la postre, ciudadanos fácil presa de la drogadicción y la delincuencia.

  

Actualmente la migración en las ciudades medias en el estado de Veracruz, está condicionando un índice de masculinidad entre el rango de edad 20-30 años, en grave desequilibrio, ya que existe entre un seis y ocho por cierto más mujeres que hombres. Por supuesto, la realidad puede ser relativizada, pero no por ello menos dramática, pues, por ejemplo, en la Huasteca Veracruzana el rango de migración está acentuado entre los 15 a los 19 años; más aún, en la región indígena de la Huasteca Veracruzana el flujo migratorio inicia entre los 10 y los 14 años, y este es mayoritariamente de mano de obra femenina: es decir de niñas indígenas.

  

c)  Microsistemas de ciudades

 

Al momento, en el estado de Veracruz se pueden identificar once microsistemas urbanos que se desarrollan con cierta independencia, principalmente económica y en algunos casos vinculados con ciudades y centros urbanos de otras entidades federativas; es decir, en estos casos, son microsistemas urbanos interestatales. Los once microsistemas son:

 

1. Pánuco, Veracruz- Ébano-Tampico-Ciudad Madero, Tamaulipas. 2. Poza Rica-Tuxpam- Álamo- Cerro Azul- Amatlán Tuxpam, Veracruz 3. Martínez de la Torre-Misantla-Tlapacoyan, Veracruz. 4. Xalapa-Coatepec-Banderilla-Perote, Veracruz 5.  Orizaba-Río Blanco-Nogales- Ciudad Mendoza, Veracruz  6. Córdoba-Tierra Blanca-Huatusco-Fortín, Veracruz 7. Veracruz-Boca del Río-Alvarado-Ciudad Cardel, Veracruz  8. Santiago Tuxtla-San Andrés Tuxtla-Catemaco, Veracruz  9. Coatzacoalcos-Minatitlán- Cosoleacaque-Las Choapas-Agua Dulce-Jáltipan-Acayucan, Veracruz  10. Cosamaloapan Veracruz-Tres Valles, Veracruz-Tuxtepéc, Oaxaca- Loma Bonita Oaxaca.  11.Tantoyuca, Veracruz-Platón Sánchez, Veracruz-Chicontepec, Veracruz-Huejutla, Hidalgo.  

 

Cada uno de estos microsistemas, integran en su hinterland a más centros urbanos de menor tamaño pero que interactúan al ser beneficiados por las economías de escala de las ciudades grandes, al tiempo que participan con algún porcentaje menor en la demanda de servicios y bienes, principalmente.

 

Es obvio que la planeación del desarrollo en Veracruz tiene que ser micro-regional y atendiendo a esta configuración urbana. La planeación sectorial, precisamente por estas condicionantes, resulta totalmente obsoleta, si acaso no incorpora como variable determinante al espacio.

 

En esta lógica urbano regional, uno de los primeros elementos a considerar es el papel que juegan las ciudades medias en el entorno Veracruzano, principalmente porque son las economías de escala de mayor tamaño, al tiempo que se perciben con mayor nivel de funcionalidad. A priori, es posible considerar que estas ciudades podrían fungir como polos de crecimiento económico estratégico, para impulsar el crecimiento difundido en todo el territorio Veracruzano, con origen en una base urbano-industrial de exportación inter-regional.

 

Sin embargo, es necesario iniciar su análisis a partir de un diagnostico urbano que permita identificar, en un principio, aspectos generales de su perfil más general, para posteriormente bajar el nivel de análisis y conocer la composición socio económica interna, así como su especialización  en el parámetro estatal y nacional, su grado de complejidad y eslabonamientos Inter-industriales e Inter-comerciales.

 

En la lógica de caracterizar los microsistemas urbanos del estado de Veracruz, es importante conocer la importancia de la localización de cada uno de los nodos que existen al interior de cada sistema; esta importancia tiene que ver con:

 

a) El lugar que alcanza en la jerarquía urbana del microsistema.

b) Con los flujos comerciales que se entrecruzan en este nodo.

c) Con el vinculo de integración social entre las áreas de diferente grado de urbanización y las áreas con características rurales.

d) Con la capacidad de difusión del crecimiento que pueda lograr hacia el microsistema.

 

Definitivamente el estudio de las ciudades medias en general, puede tener diversas formas de abordar su estudio. Se entiende acaso que, entre más holistico sea, existirá una mayor aprehensión de la realidad. En todo caso, es el objeto de estudio lo que determinará las dimensiones, categorías y variables que en determinado momento se deberán utilizar en el nivel más básico para poder alcanzar profundidad en el conocimiento de la realidad que se pretende diagnosticar.

 

Sobre la base de estas consideraciones, Boris Graizbord plantea la  necesidad  de  considerar  algunos  factores  y  variables  en  el estudio  de las  ciudades  medias, principalmente  cuando  se  tiene  pensado  impulsar  algunas estrategias  o  acciones  hacia  el  desarrollo.  En  este  sentido,  es  recomendable  caracterizar  las  ciudades  y  sobre  esa  base  planear la infraestructura,  su  integración funcional  con  otros centros urbanos  del  mismo sistema urbano-  industrial,  así  como  con  otros  sistemas  o  subsistemas  con los  que  se  encuentre  conectado.

 

Desde la perspectiva  económica  se pueden  señalar  tres  dimensiones  a  considerar, la perspectiva:

 

a)  locacional

b)  regional  y

c)  la local.  

 

Entre los  aspectos  de localización  a  considerar,  Boris  Graizbord[i]  señala  la importancia de  valorar  el significado  de la localización  de un nodo  respecto de la  infraestructura  del  transporte y las  comunicaciones, los  energéticos,  áreas agrícolas y  sistemas  de  riego;  así mismo,  el  estatus  del lugar  en la  jerarquía  urbana; y, por  último el papel  que la  ciudad  desempeña  en la  distribución territorial  de  servicios  sociales.

 

En  cuanto  al  aspecto regional,  que podría  señalarse  como  hinterland o  área  tributaria,  Boris  Graizbord  señala  la  necesidad  de  considerar  el potencial  de la  región  circundante  de una  ciudad  en  cuanto  a  recursos  existentes; situación  que,  en  todo  caso,  es  determinante  del  crecimiento  de la  ciudad, en la medida  que  toda  política  de inversiones  tiende  a  considerar  la relación  entre  ciudad y  su hinterland  como  base  del  desarrollo  de  sus  ventajas comparativas  y potencialidades.

 

En lo  que  corresponde  a los aspectos locales, Boris  Graizbord  considera que   el  desempeño económico  y  social de la  ciudad depende  fundamentalmente  de  su  infraestructura  en  servicios  públicos,  tales  como  la  red vial, abasto  de  servicios  públicos  básicos  como  son  agua, drenaje y  energía  eléctrica; vivienda, planta educativa,  servicios  de  salud, normatividad  así  como  infraestructura  recreativa y  cultural.

 

Evidentemente,  la  consecución  de  objetivos y metas  de un programa  de  inversiones,  tiene  que  ver  con la  calidad  de  recursos  humanos  de la  ciudad y de  su  Hinterland;  en  este  contexto los  grupos  de poder local  juegan  un  papel  relevante  en la  consecución  de los objetivos, en  tanto  que, como  ha  señalado  Alberto Hirschman.[ii], cuando  se  trata  de  disputar  recursos, las  regiones  pelean  con  ventajas  absolutas y no  relativas  la obtención  de los  medios  u objetivos  de  que  se trate.  En  este  sentido,  la participación política,  la  cultura, la industria,  el  comercio, así  como la  calidad  del  recurso  humano,  son  factores  determinantes  en la promoción y  consolidación  de la  relevancia  económica  regional  que pueda  asumir  una  ciudad.

 

En  este  contexto,  algunas variables  de  estudio  son  obligadas,  tales  como  oferta  de trabajo,  calificación  de  trabajo, productividad, calidad ambiental, fuente  de  energía, transporte, mercados,  vivienda, terrenos,  entre otros  de  igual  importancia.

 

Un  aspecto  adicional  que  no  debe  soslayarse  en el  análisis  general  de las ciudades,  tiene que  ver  con  variables,  cuyo  análisis nos  permite  una  visión  rápida  de las  condiciones  de  tamaño e integración  que  registran  las  ciudades  en  estudio.  Sobre el particular,  se  recomienda  considerar  la  tasa  de  crecimiento  demográfico,  el  tamaño y  densidad  de la población,  el nivel  de urbanización  regional  o nacional, características  de  su  desarrollo económico,  sistema político  y nivel  de participación  comunitaria, así como  la  capacidad administrativa  del gobierno local.

 

En definitiva, la nueva administración del estado de Veracruz enfrenta un gran reto que tiene que ver con dejar que las inercias del subdesarrollo sigan condicionando los escenarios futuros, nada promisorios, de las micro-regiones de Veracruz; o en su defecto, capitalizar este punto de inflexión de un nuevo gobierno, para impulsar un desarrollo sustentado en el aprovechamiento de las ventajas comparativas urbanas y locacionales, que brinden mayor certidumbre  de progreso y bienestar a los Veracruzanos y las nuevas generaciones que habrán de ser las victimas o las personas de éxito, en todo caso los jueces, del mañana.

 

[i] Boris Graizbord; “Ciudades medias y pequeñas: su papel estratégico en el desarrollo regional”; en Flores Gonzalez Sergio (compilador); Desarrollo regional y globalización económica; Universidad Autonoma de Tlaxcala y Benemerita Universidad Autonoma de Puebla; México, 1995

[ii] Hirschman Alberto O; La estrategia del desarrollo económico, Fondo de Cultura Económica.

[1] Diversos funcionarios de alto nivel de dependencias del ramo estatal y federal con representación en el estado, coinciden en señalar cifras de deforestación anual alrededor de 600 mil hectáreas.

[2] Compendio de Estadísticas Ambientales. SEMARNAT. 2002.

[3] Informe de la situación del Medio Ambiente en México. SEMARNAT. 2002.

« regresar al índice
 
 

PRESENTACIÓN | NÚMEROS ANTERIORES | COMITÉ EDITORIAL | NORMAS | CONTÁCTANOS

REVISTA QUEHACER PÚBLICO

ESCUELA LIBRE DE CIENCIAS POLÍTICAS Y ADMINISTRACIÓN PÚBLICA DE ORIENTE

XALAPA, VERACRUZ, MÉXICO